- Hay vidrios rotos y sucios de sangre por todo el suelo - Dijo el agente mientras hacían el levantamiento.
- Posiblemente esa fue el arma empleada para cometer el delito – Mencionaba su compañero mientras coloca boca arriba el cadáver.
- O tal vez existía un corazón tan frágil como el vidrio que no soportó más desdichas y penas… -Comentó con asombro el forense mientras observaba el hueco que había dejado un estallido en el pecho de aquel pobre hombre.
Entrada libre a este Memory Palace. Tome lo que desee de cada anaquel: No es robado ni prestado, es compartido.
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julio 27, 2010
julio 09, 2010
Anónimos conocidos
Bueno, heme aquí otra vez, las vacaciones representan descanso y hacer cosas que no haces con frecuencia, como viajar, trabajar (si es que estudias), apreder cosas nuevas, etc.
Yo me he aventurado en esto de los cuentos e historias, anteriormente había iniciado un FanFic pero llegué al punto de no saber como desarrollarlo, con este me ha pasado algo parecido pero llevo ventaja.
Espero lo disfruten y sea de su agrado.
Capítulo I
Hace frío y llevo un buen rato tocando a ver si me abres la jodida puerta. He intentado por todas las formas que me enseñaste, 3 veces al timbre, 2 golpecitos a la reja pero aún así no pasa nada, Nadie llega...
Decidí llamarte con desespero pues al tratar de usar la llave noté que no encajaba. Nunca respondiste, rodeé la casa, la recorrí de lado a lado con mis ojos y, como nunca, ya no la reconocía del todo, el perro me ladró y empezó a refunfuñar al acercarme un poco más; Algo raro estaba pasando... ¿Será qué me equivoqué de hogar?
No es posible, esta es la calle, ahí está la vecina como siempre aburrida, tejiendo su manto en la ventana y hablando de amores de guerra que entremezcla con las novelas que ha visto en toda su vida. El chico del frente tocando su guitarra como cada noche y cada vez mejor, las hojas secas sobre el suelo, los edificios que se devoran el 80% de mi horizonte, el aire que respiro y que sólo se siente fresco, ligero y pacifico aquí.
¿Es esto una equivocación? ¡No hay manera! Este es el lugar correcto, la gente correcta y el ambiente correcto, pero entonces, ¿qué demonios ocurre que no contestas?
En ése preciso instante en que la desesperación se me subía a la cabeza y me salía con gritos a golpes del corazón, escuché la risa más sarcástica y estruendosa que jamás pude imaginar.
-No será que tú no eres la persona correcta- dijo con tono burlesco
-En lo más mínimo, yo soy quien siempre he sido y correctamente encajé aquí- dije con confianza, mientras buscaba con furia al infeliz que decidió divertirse intentando incrementar mi inestabilidad emocional en aquel momento.
Yo me he aventurado en esto de los cuentos e historias, anteriormente había iniciado un FanFic pero llegué al punto de no saber como desarrollarlo, con este me ha pasado algo parecido pero llevo ventaja.
Espero lo disfruten y sea de su agrado.
Capítulo I
Hace frío y llevo un buen rato tocando a ver si me abres la jodida puerta. He intentado por todas las formas que me enseñaste, 3 veces al timbre, 2 golpecitos a la reja pero aún así no pasa nada, Nadie llega...
Decidí llamarte con desespero pues al tratar de usar la llave noté que no encajaba. Nunca respondiste, rodeé la casa, la recorrí de lado a lado con mis ojos y, como nunca, ya no la reconocía del todo, el perro me ladró y empezó a refunfuñar al acercarme un poco más; Algo raro estaba pasando... ¿Será qué me equivoqué de hogar?
No es posible, esta es la calle, ahí está la vecina como siempre aburrida, tejiendo su manto en la ventana y hablando de amores de guerra que entremezcla con las novelas que ha visto en toda su vida. El chico del frente tocando su guitarra como cada noche y cada vez mejor, las hojas secas sobre el suelo, los edificios que se devoran el 80% de mi horizonte, el aire que respiro y que sólo se siente fresco, ligero y pacifico aquí.
¿Es esto una equivocación? ¡No hay manera! Este es el lugar correcto, la gente correcta y el ambiente correcto, pero entonces, ¿qué demonios ocurre que no contestas?
En ése preciso instante en que la desesperación se me subía a la cabeza y me salía con gritos a golpes del corazón, escuché la risa más sarcástica y estruendosa que jamás pude imaginar.
-No será que tú no eres la persona correcta- dijo con tono burlesco
-En lo más mínimo, yo soy quien siempre he sido y correctamente encajé aquí- dije con confianza, mientras buscaba con furia al infeliz que decidió divertirse intentando incrementar mi inestabilidad emocional en aquel momento.
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