Mostrando las entradas con la etiqueta la muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta la muerte. Mostrar todas las entradas

octubre 29, 2010

Cuando te pedí que te quedaras

I feel you when you're watching from afar
To young to leave me standing
I wonder where you are
The precious time we spent
My fondest memories
I'll hold on to the promise
That you made to me.

By your side - Sebastian bach.



¿Cuántas veces me he encontrado en el jardín hablando con un Girasol?
¿Cuántas veces no he visto las fotos?
¿Y Cuántas otras más no cierro los ojos para sentir lo que la imagen capturó?
Cuando te pedí que te quedaras,
Y no pude decir adiós.

Que difícil ha sido todo desde tu partida
Han pasado exactamente 365 días,
De saber que los chismes, llamadas y felicitaciones faltarían
Éstos, se traducen a 12 meses,
En donde me gustaría que siguieras aquí, “Adherida”
Que en conjunto son un año,
Donde todo ha cambiado,
Tanto, tanto, tanto.


Al marcharte dejaste un gran sinsabor y mucha añoranza
¡Cómo quisiera multiplicar cada instante compartido!
Pero hay que entender que no existe un por qué,
Sino un para qué
Y aunque con nostalgia lo diga y me lo repita
Para la gente destinada a ser grande, la hora de partir,
Temprano o tarde, cerca o lejos…
Nunca es la debida.

En tu mes, ha llovido demasiado
Las nubes refrescan estas tierras donde compartimos tanto
Cada sueño, cada meta y cada risa
Hoy son piezas que se agregan, al rompecabezas de mi vida
Que me ayudas a armar desde el cielo, mi querida Tita.

No te veo, pero te pienso
Cuando observo el mar, me trae consigo un cálido recuerdo
No te tengo, pero te siento
Cada brisa, de mañana, tarde y noche es un empujón o abrazo tuyo de aliento
Sí te hablo y sé que me escuchas
Tanto es así que hoy hace parte de mí, la vida tuya.

febrero 28, 2010

Felices ingenuos

Te tomé entre mis brazos, incapaz como estaba y como sabía que debías estar
Acomodé tus cabellos, limpié las lágrimas de tu rostro… Te quedaste con la última palabra
Como siempre, como debía ser
Porque así son las cosas, ¿Será que lo debo entender?

Desde ése entonces me medico con placebos justificados, para poder seguir existiendo
Porque desde aquella vez, ya no sé si es niebla lo que veo o lo nublado es lo que pienso
De tanto mirarme frente al espejo y no sentir asombro alguno por no ver mi reflejo
Tu te lo has llevado, junto a lo poco que yo había forjado con el rótulo de felicidad

Creo que este cuerpo joven por dentro se siente añejado
De todo el daño que le he hecho con medio paquete de cigarrillos diario acompañado con una botella de cualquier trago
Para poder elevarme como el humo que exhalo mientras desinhibo los sentidos con cada sorbo agrio
Y así con mi mente, imagino que te alcanzo.

Sin alivio aún, me consumo poco a poco entre las horas, las dudas y la amargura
Mientras lanzo una plegaria que no será atendida
Porque hay miles de peticiones más importantes que la mía
Tomaré este silencio como parte de pago que no me merezco.

Convirtiendo la bella y resplandeciente luz del día en mi única guía
Ofrezco mis ultimas sobras de fe para que en el encuentro de un perfecto desconocido
Seamos conocidos y felices ingenuos, porque yo creo en él
Tanto que lo tengo como el soporte de este pilar, que al haberlo perdido todo se quiere derrumbar.

Pero aunque sé que ya no estás, aún habitas en una parte de mi corazón
Sólo pido que el transcurso no haga que te olvide, no te lo mereces, escúchame por favor
Escúchame siempre, aunque solo seas una voz imaginaria que retumba en mi mente
Porque quiero seguir pensando que sí existe el paraíso, ese placebo es lo que necesito
Y en caso de no existir, me niego a vivir con el karma de saber que existo sin ti.

octubre 29, 2009

Hoy sólo estamos tú y yo

Hoy te escribo sin intención de que me leas, sólo lo hago porque mis meditaciones ya se desbordan de la cabeza y después de pensarlo repetidamente tratando de buscarle el sentido; descubrí que sencillamente no lo hay.

Hoy sólo estamos tú y yo, mi delgado y fino hilo de plata, llevo 19 años bien ó mal vividos, pero vividos a fin de cuentas, aferrándome a ti a cada instante, dándote el brillo que creo te mereces por ser de plata, buscándote un valor material que no existe, ni lo que quiera que perdure para siempre existirá, a menos, claro, que dé todo lo que tengo y lo que no soy para resaltar como los científicos, actores, músicos, doctores y demás personal que tiene un libro con su foto y un premio que certifica que es en su área, uno de los mejores.

Pero, ¿Por qué eres de plata? Porque la plata vale más que el cobre, pero menos que el oro y por ser de esta manera, insípidos e incoloros, debemos esforzarnos en ser como los del párrafo anterior o perecer siendo de cobre, creyendo que lo hicimos bien pero en realidad nos llamamos “esclavos a sueldo” con ocho horas diarias, 5 días a la semana.

¡Qué caprichosa eres vida mía! Y a la vez muy frágil, de nada sirve que tú y yo nos esforcemos día tras día… Si de la nada te vas y me abandonas, dejándome con un cuerpo vacío, una mente sin recuerdos y un alma que divaga por los cielos e infiernos, preguntándose qué clima le sienta mejor.

En este instante y en este preciso momento, dejando el egoísmo por sólo pensar en ti y en mi, dedico algo de tiempo a los que se quedan a ver qué pasó, con los que creamos lazos afectivos por aquello de que somos sociables por naturaleza y que nos regalaron amor para sentir y decir que valía la pena hacer que nuestro hilo fuera de oro, y aunque así no lo fuese, valía la pena por verles sonreir con cada paso oportuno, malobrado o suertudo que nos acerco a la meta.

Ellos que nos llenan de sonrisas y buenos momentos, son los pobres qué no lo entienden y jamás entenderán, que se quedan llenos de "¿Por qué?", "No lo puedo entender" y "Esto no debió pasar así". La razón es muy sencilla, la mente se cierra a lo que no quiere ver y se niega a aceptar algo que no estaba dentro de lo que se piensa ideal y como el momento de desprender el contenido del contenedor es sorpresivo y nunca se está preparado, por eso duele, porque así como ellos hacen que exista la motivación en uno, para aquellos significamos lo mismo o tal vez más.

Ahora decido, pararme en la raya y preguntarte a ti, Dios, ¿Cuál es tú plan divino? No dudo de tú infinita sabiduría y poder, lo que no entiendo es tu rara manera de obrar y hacer tu voluntad pues sí bien nuestra llegada al mundo ya está escrita como el gran libro dicta, no es más sencillo evitar el dolor al padre, que aunque sabe que su hijo es un préstamo en calidad de devolución hacia ti, siempre espera que sea su éste el que le dé cristiana sepultura y no al contrario, pero así pasa y en medios de tantos "Por qué" mejor es dedicarnos a entender los "Para qué".

Ruego y pongo toda mi energía y optimismo en que exista ése dulce paraíso y que todos, sin importar el color del hilo, seamos merecedores de él, porque uno no sabe para quien trabaja y por desgracia quién mencionó alguna vez que “no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista” se equivocó, la emoción pasa y los recuerdos se desvanecen, lamentablemente quedamos como un ser menos en el mundo y un recuerdo que se evoca de tanto en tanto una vez cada 3 meses o año y el que hace de la emoción un sentimiento, se condena a vivir sumido en una depresión y tristeza que acabara por debilitar sus defensas y llevárselo por falta de esperanza.

Pues bien, ahora que la única certeza que tengo es que no tengo nada seguro, me dedicaré a vivir lo que me ofrezca el universo y tú, ser superior, a disfrutar de los seres que más que llorar me hacen reír, a luchar por mi y por aquel que una vez me hizo reír o de quien disfruté escuchar anecdotas jocosas por parte de seres que amo; voy a pelear el doble y ser quien soy con convicción y energía para que mi hilo, sea de oro, plata o bronce, brille con una intensidad que sea difícil de ignorar, porque en este teatro que no se permite ensayos llamado vida, yo he elegido actuar hasta que caiga el telón.

Esto es para ti, Tita.

No te traté, ni crucé más que saludos contigo, pero todo lo que fuiste y eres no me permite olvidar esa imagen que mi hermana tiene tan viva de ti y que hace parte de nuestra familia ahora y siempre.

Ser superior, ojo que todo lo ve... Cuando nos veamos, no te diré porqué, pediré los para qué, sí no es que en vida ya los entendí.